sábado, 15 de mayo de 2010

Irresponsabilidad VS. Instinto


El menor de 2 años, Camilo, fue atacado brutalmente por 8 perros en el asentamiento humano “Villa Mar” (Ancón) mientras jugaba en la calle. El menor quedó con 51 puntos y con un severo trauma psicológico. Su madre, Melina Díaz, quién vio el ataque dijo que los canes intentaban comerse a su hijo; mientras que Alejandro Espinoza, dueño de los perros, asegura que “son mansitos”.

Tremendo lio el que se armó en el asentamiento humano “Villa Mar”, ya que Alejandro E. rechaza todo intento de alejarse o sacrificar a sus canes y sustenta que el menor, quien se encontraba solo en la calle, entró al corral de los perros. Por otro lado, la madre de Camilo, asegura que fueron los perros quienes salieron del corral a atacar a su menor hijo y pide que los canes sean llevados a otro lugar, ya que cualquier otra persona podría ser atacada.

Actualmente los perros se encuentra en “cuarentena” hasta obtener los resultados del descarte de rabia y los vecinos de la zona exigen que los canes sean sacrificados o expulsados del asentamiento humano.

El dilema continuará hasta encontrar un culpable del hecho, pero analizando lo sucedido notamos que no solo existe “un” culpable sino, tres: la despistada madre, el irresponsable amo y el indiferente Congreso de la República. ¿Cuántos casos parecidos han ocurrido en los últimos años y, hasta ahora, el Congreso no emite una ley que regule este tipo de ataques?, recordemos que la “seguridad” no es un privilegio sino un derecho que el Estado debe otorgar a la ciudadanía para su bienestar.

Finalmente quienes están pasando la peor parte son los inocentes del hecho: los canes y el menor, quienes dependen y necesitan la vigilancia de una persona mayor y RESPONSABLE.

No somos jueces para sentenciar ni exigir comportamientos, pero algo que todo ser humano debe saber es que al adquirir un animal, se adquieren también responsabilidades y, cuando se es madre, muchas más aún.