viernes, 27 de agosto de 2010

“GARGANTA PROFUNDA”: LA FUENTE

El derrumbe del Presidente R. Nixon significó unos de los mayores tormentos en Estados Unidos; ocurrió por el escándalo “Watergate”, desatado en 1972. La historia sobre las interceptaciones telefónicas y sabotajes realizados en la Sede del Partido Demócrata, es conocida por cultura general. Ésta vez no dedicaré líneas a explicar la planificación del espionaje; resulta mucho más interesante comentar sobre el elemento central en toda la investigación realizada por más de diez años;me refiero a la fuente anónima más famosa de la historia mundial: “Garganta Profunda”.
Hace algunos años Bob Woodward reveló aquello que muchos investigadores, periodistas, jueces perseguían durante años: el rostro de Garganta Profunda. ¿Quién era, realmente, este personaje?, muchos nombres se habían especulado. Lo confirmó y, posteriormente, publicó su libro: “El Hombre Secreto”; aquí contaría desde la amistad accidental que entablaron hasta los sentimientos que el periodista tuvo al ver a Mark Felt muy debilitado por el paso del tiempo.
La controversia que generó Woodward al empeñarse en ocultar, durante años, su pila de información nos lleva a realizar un análisis sobre el ejercicio de la profesión periodística. En este punto confluyen dos ejes: el deber con la fuente y las artimañas usadas por un buen periodista para acercarse a la verdad; ésta última premisa incluye los peligros y trampas encausadas por un fisgón ansioso de revelar la verdad.
Las relaciones existentes entre Felt y Woodward eran complejas; se trataba de un “pacto entre informante e informador”. Al respecto se pronunciaron muchos periodistas argumentando que, en su mayoría, la fuente siempre sale favorecida y el periodista correel riesgo de convertirse en un instrumento de otro (fuente), quien lo manipulará a su antojo. A simple vista podríamos creer que así ocurrió con Woodward; Felt lo manejó e hizo que se publicara todo aquello que a él le convenía. Pero seamos periodistas y pensemos…
El “Secreto Profesional” es un beneficio establecido hace mucho tiempo en todos los países; a esto se suma lo aprendido (ya sea en la universidad o reporteando) sobre “la fuente”: solo la conciencia del periodista determina si la fuente será señalada, previo acuerdo con la misma. Está claro; nuestro deber es proteger su integridad, sin que esto signifique encubrir delitos.
Felt no cometía ningún delito; pudo haber tenido sus razones para “traicionar” al FBI, a Nixon o a la Casa Blanca, quizá derrochó información por venganza de no haber sido nombrado director del FBI. Sintiendo profunda decepción… habló; y pienso que los “daños políticos” que pudo ocasionar están justificados porque la dignidad de un país (Estados Unidos), su sociedad y el periodismo merecen respeto, salvo al periodismo porque éste merece, también, confianza. Algo que, en un principio, ningún miembro del “WashingtonPost” brindó a Woodward ni Bernstein.
“Garganta Profunda” fue más allá de su deber… cierto, Felt se humanizó y arremetió contra la telaraña de corruptos que buscaban, a cualquier precio, la re elección de Nixon. “Garganta Profunda” decidió liberar su conciencia, y no se equivocó porque lo hizo en el tiempo preciso.

“AQUÍ ESTOY, Y PARA ADELANTE”

Siempre diré lo mismo, “no es justo”… había ingresado yo a ésta universidad (la tecnológica) y, sinceramente, estaba muy entusiasmada por conocer a gente nueva, con buena vibra, con ganas de hacer cosas y, sobre todo, apasionados por lo que anhelan… con todo el perfil de un comunicador, como yo…
Estuve una semana en todos los “papeleos”: convalidación, créditos, descuento porcentual, solicitudes, etc. etc. …todo iba bien; lo único que me preocupaba era mi bendita “convalidación de cursos”; yo debería (por mi bien) pasar a cuarto ciclo… pero no fue así, la currícula universitaria de la tecnológica era más exigente que la de la nacional (Huánuco), un hecho obvio, pero que de todas maneras me atrasó “un poquito”.
“Para adelante, nomás”- me decía a mi misma… y así fue. El primer ciclo la pase GENIAL, me encantó la amistad que forme con todos, los profes muy interesantes, el ambiente… estaba a gusto. A medida que avanzaba el ciclo noté que mis notas estaban bien; al poco tiempo habría una premiación para los primeros puestos… y yo lo logré. Fui a la premiación, mi papá estaba súper feliz conmigo.
Lo más interesante de esto es que “debía” obtener el 50% de descuento en mi mensualidad, por ocupar el primer puesto… eso me caía “a pelo”, por la situación que pasaba mi papá. Muy confiada, porque el descuento era automático, esperé… esperé… y sigo esperando…
Después de algunas semanas… “Usted no puede obtener el 50% de descuento porque ingreso por la modalidad de EXTRA ORDINARIO a la universidad”- dijo una tipa, secretaria del vicerrector… “son políticas de la universidad”, agregó. Me dejo fría, desalentada… muy mal, estaba… mal, en verdad. A pesar de todo mi papá siempre me dijo que lo económico, para mí, nunca será una limitación en mis estudios; sinceramente yo no sé ni entiendo con que “nombre” se le puede calificar... es mi PADRE.
Controlé mi impotencia y seguí “para adelante”, como siempre. Culminé el siguiente ciclo y, otra vez, ocupé el primer puesto… dije “no, ésta vez tengo que hablar con el Rector… algo de humano tendrá”. Preparé una extensa solicitud en la que justificaba la enfermedad de mi padre, nuestra situación económica y mis notas… pero, el Rector, apenas me escuchó y pasó mi solicitud a una junta directiva. Obtuve el 30% de descuento, a tanta insistencia. Valieron la pena “la correteadas” que di, buscando al rector, al vicerrector o a alguna persona humana en ésta universidad.
Cierto, esto no es una anécdota vivida comúnmente… pero, es lo que me ha marcado en ésta universidad. Sé que no puedo ir contra la “política universitaria”, pero… ¿acaso dentro de las líneas políticas de la universidad menciona que toda la gente de Puerto Maldonado, compadres de los altos directivos estudian “casi” gratis… aun cuando sus promedios generales apenas rozan un doce?... no es justo.
No sé cuántas personas se sientan tratadas injustamente en la universidad… han de ser muchos, o quizá a algunos ni les importe… lo cierto y más importante es: aquí estoy, y para adelante.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Una noche... con "el azúcar"


En mi desayuno, en mi almuerzo e, inevitablemente, en mi taza de café con leche de todas las noches, se presenta “el azúcar”… ésta vez no dejaré pasar mi oportunidad y lo abordaré con algunas preguntas curiosas que siempre quise saber…
Son las 8:00 pm y aquí voy… “Hey!... discúlpame si interrumpo tu labor, me muero de ganas por tomar de una vez mi café, pero antes podrías contarme algunas cosas, ¿tú crees?”…

- ¡Claro!... a ver si así te compadeces de echarme el agua hirviendo sobre mis partículas…

“Pero no hay de otra, esa es tu labor… digamos que para eso existes”.

- Si… al principio costó adecuarme al uso cotidiano y común que me dan, pero ahora se me hace normal… siempre digo: gracias a mi, tu vida sonríe.

Dime, cada que pregunto por alguna dieta eficaz, lo primero que me recomiendan es ELIMINAR el azúcar de mis comidas… ¿qué tan cierto es que engordas?

- Pues toda la vida te han mentido… solo mírame, tengo un cuerpo perfecto con todo en su lugar, soy muy atractivo y de buen color… y eso que todo yo, soy azúcar. Creo que todo depende de la cantidad que consumas; por ejemplo, acabas de echar 2 cucharaditas a tu taza y eso es más o menos aceptable si deseas bajar de peso; aunque yo te veo bien…

Bien, lo tendré en cuenta. Siempre quise preguntarte ¿por qué desapareciste durante un período en el gobierno de Alan G.?, ¿Qué pasó?

- Una desgracia para el Perú, ¿te imaginas una limonada o un café sin azúcar? Sin embargo me sentí muy importante y deseada, no era lo justo para tu gente peruana… pero soy muy vanidoso y me fascina sentir que alguien me necesita sí o sí.
Sin embargo, mucha gente supo reemplazarte; mi papá, por ejemplo, le ponía caramelos de limón a su café, hasta ahora no me animo a probar tal combinación…

- De hecho que trataron de reemplazarme, la desesperación era incesante… no tener leche, azúcar y otros alimentos indispensables eran fatal. Lo del limón me parece muy original, sin embargo creo que la gente me prefiere.

El edulcorante… ¿Qué opinas?

- Hay, ni me lo menciones. Considero que el azúcar rubio, como yo; y mi primo el morenazo somos la mejor opción…

Para los niños eres el complemento perfecto de la leche; para los adultos, del café… ¿para los ancianos?

- Del viagra, obviamente. Actualmente las pastillas vienen cubiertas por una capa de azúcar, eso las hace más agradables… al menos pasables.

Muchas personas te ven como un elemento potencialmente erótico, ¿es cierto?

- ¡Claro!, soy muy recomendable para encender la pasión… a muchos les encanta rosear azúcar o miel sobre el cuerpo de su pareja y, poco a poco… tu sabes.

Qué bueno que hayas tocado el tema… dime, ¿qué es más natural: la miel o tú?

- Ella es… miel, los vegetarianos la consumen porque aseguran que es natural.

Yo soy natural, 100% natural… subráyalo, por favor. Provengo de la cañita de azúcar, mi mami a quien le mando un beso enorme…

Un encanto conversar contigo azúcar, pero la verdad ya no aguanto más las ganas de saborearte en mi café… hasta aquí llegaste…

martes, 10 de agosto de 2010

El diablo... ¿¡YO!?

Al llegar arriba el viento corría acariciando mi rostro, en voz baja me daba la bienvenida y me presentaba a su imponente orgullo: YANAS, me acompañaba e iba mostrándome la alegría de su gente, la inocencia de sus niños y el misterio de sus historia. Luego de caminar por “wishkay”, “llama ragra”, “hatun-jirca” llegue hasta la plaza de armas, me senté sobre una piedra y saqué el porongo de chicha de jora que me regalaron en el camino; a diez pasos míos una pequeña niña gritaba “pan wita tanta tayta…pan wita tanta”, asumí que vendía algo pero no entendía que era; entonces me acerqué, rápida y temerosamente puso en mis manos un pedazo de pan en forma de muñeca; volví a la piedra en la que estaba sentada y probé el pan… era un manjar caliente, suave y dulce. Lástima que no estuviste allí…
La plaza empezaba a llenarse de pobladores, algunos llevaban cestos de comida y las ofrecían de una manera muy particular… panes, galletas, chochos, sopa cashqui, y más “pan wita tanta”. Al momento supe que estaban de aniversario, cumplían 16 años de sentirse yanasinos en alma y corazón; era un viernes, 4 de octubre y empezaban las fiestas patronales en YANAS… te hubiese encantado tanto estar allí, conmigo…
Debes saber un poco de éste pequeñísimo distrito; Yanas pertenece a la provincia de “La Unión” (Huánuco). Este insignificante -para algunos- distrito no albergaba más de treinta a cuarenta turistas al año; ya que no contaba con alumbrado eléctrico, era demasiado rústico y además, era poco difundido. Solo aquellos aventureros en busca de un lugar realmente diferente, se atrevían a caminar hasta Yanas. Motivados por el misterio y el olor a tierra fresca subían por dos horas un camino empinado, así como lo hice yo y, quizá, algún día te llegue ese privilegio…
La pequeña niña que me ofreció el pan dulce, ¿la recuerdas?... alistaba sus cosas para irse, había vendido todo el “pan wita tanta” e iba de regreso a su casa… la seguí, porque todos habían pagado, menos yo por estar distraída observando a cada poblador…
Yo seguía sus pasos y le dije - “cuánto te debo…”, ella volteó y dijo, con lágrimas en los ojos – “nos hagas daño, te conozco… vete”; quedé desconcertada y no entendía por qué hablaba con tanto odio. Ella continuó su camino hasta llegar a la puerta de su casa, tocó desesperadamente… yo la observada tras una pared, te confieso que me moría de miedo, pero así la seguí… ahora ya no sé si te hubiese gustado estar conmigo, allí…
Me atreví a tocar su puerta… luego de un rato salió su mamá, me miró y también lloró; quedé aún más confundida. Sin embargo me invitó a pasar; temerosamente entré… y dijo- “primero te pido disculpas por mi hija, pero ahorita te cuento…”; me invitó una sopa cashqui caliente y se sentó conmigo en la mesa. Empezó por decir -“mi esposo murió hace un año, fue atacado por el diablo… él estaba yendo a pastear los carneros con mi hija. Mientras ellos subían el monte, una mujer extraña, vestida como usted se les acercó y pidió ayuda… esta mujer dijo que necesitaba llegar a puca pajca, un riachuelo de color rojo que hay por el monte, le ofreció cien soles si éste le acompañaba. Mi esposo aceptó, no sé si se dejó llevar por la belleza de la mujer o si realmente quiso ayudarla” (con lágrimas en los ojos, siguió con su relato) “…mi hija me contó que su papá la mandó para la casa porque él acompañaría a la mujer. Mi hija obedeció y vino para aquí; llegó muy enferma y casi no podía hablar. Yo supuse que mi esposo se había quedado con mis compadres. A la mañana siguiente tocaron mi puerta, era mi vecina que me decía que habían encontrado a mi esposo atado a un arbusto al pie de puca pajca. No creía, entonces fui… vi a mi esposo con varios rasguños en su cara, sin polo ni pantalón… lloré y lloré. Pasado el velorio y entierro, mi hija pudo hablar. Mi familia empezó a comentar, entonces mi tía Eugenia dijo que el diablo se había hecho pasar por mujer y era quien se había llevado el alma de mi esposo… desde ese día, cada que mi hija ve a una mujer extraña, piensa que es el diablo”…
La señora me dejó sin palabras… y continuó diciendo que muchas veces ha pasado lo mismo, el diablo se presenta como un amigo y te pide que lo acompañes a algún lugar, y uno confiado (porque es el cuerpo y rostro de tu amigo o familiar) va con él y al día siguiente aparece muerto…
Así entendí por qué la niña dijo que ya me conocía y que me vaya... di la vuelta y ella me observaba desde su cuarto, temerosa escondió la cabeza cuando la miré. Al rato terminé la sopa cashqui y le dije a doña Zulema que ya debía marcharme; me pidió que vaya con cuidado.
Salí de la casa, aun asombrada porque nunca nadie me había confundido con el diablo, pero entendí que la tristeza y recuerdos embargaban el corazón de la niña, que al verme debió asustarse mucho… felizmente no estuviste allí. Quizá la niña hubiese pensado que el diablo se había multiplicado, habríamos logrado que se asuste más…
Pero el ambiente de algarabía continuaba y, es que, no era un día cualquiera. Era la festividad, también, de “tayta lanchy” (el santo del pueblo) a quién no dudé en prenderle una vela para que me proteja; entiéndeme, estaba muy asustada. Sin embargo, permanecí por 4 días más… me pasaron muchas otras cosas, igual o más intensas que ésta; pero ya es hora de entrar a clase… ten cuidado, el diablo puede sentarse hoy junto a ti…