viernes, 27 de agosto de 2010

“AQUÍ ESTOY, Y PARA ADELANTE”

Siempre diré lo mismo, “no es justo”… había ingresado yo a ésta universidad (la tecnológica) y, sinceramente, estaba muy entusiasmada por conocer a gente nueva, con buena vibra, con ganas de hacer cosas y, sobre todo, apasionados por lo que anhelan… con todo el perfil de un comunicador, como yo…
Estuve una semana en todos los “papeleos”: convalidación, créditos, descuento porcentual, solicitudes, etc. etc. …todo iba bien; lo único que me preocupaba era mi bendita “convalidación de cursos”; yo debería (por mi bien) pasar a cuarto ciclo… pero no fue así, la currícula universitaria de la tecnológica era más exigente que la de la nacional (Huánuco), un hecho obvio, pero que de todas maneras me atrasó “un poquito”.
“Para adelante, nomás”- me decía a mi misma… y así fue. El primer ciclo la pase GENIAL, me encantó la amistad que forme con todos, los profes muy interesantes, el ambiente… estaba a gusto. A medida que avanzaba el ciclo noté que mis notas estaban bien; al poco tiempo habría una premiación para los primeros puestos… y yo lo logré. Fui a la premiación, mi papá estaba súper feliz conmigo.
Lo más interesante de esto es que “debía” obtener el 50% de descuento en mi mensualidad, por ocupar el primer puesto… eso me caía “a pelo”, por la situación que pasaba mi papá. Muy confiada, porque el descuento era automático, esperé… esperé… y sigo esperando…
Después de algunas semanas… “Usted no puede obtener el 50% de descuento porque ingreso por la modalidad de EXTRA ORDINARIO a la universidad”- dijo una tipa, secretaria del vicerrector… “son políticas de la universidad”, agregó. Me dejo fría, desalentada… muy mal, estaba… mal, en verdad. A pesar de todo mi papá siempre me dijo que lo económico, para mí, nunca será una limitación en mis estudios; sinceramente yo no sé ni entiendo con que “nombre” se le puede calificar... es mi PADRE.
Controlé mi impotencia y seguí “para adelante”, como siempre. Culminé el siguiente ciclo y, otra vez, ocupé el primer puesto… dije “no, ésta vez tengo que hablar con el Rector… algo de humano tendrá”. Preparé una extensa solicitud en la que justificaba la enfermedad de mi padre, nuestra situación económica y mis notas… pero, el Rector, apenas me escuchó y pasó mi solicitud a una junta directiva. Obtuve el 30% de descuento, a tanta insistencia. Valieron la pena “la correteadas” que di, buscando al rector, al vicerrector o a alguna persona humana en ésta universidad.
Cierto, esto no es una anécdota vivida comúnmente… pero, es lo que me ha marcado en ésta universidad. Sé que no puedo ir contra la “política universitaria”, pero… ¿acaso dentro de las líneas políticas de la universidad menciona que toda la gente de Puerto Maldonado, compadres de los altos directivos estudian “casi” gratis… aun cuando sus promedios generales apenas rozan un doce?... no es justo.
No sé cuántas personas se sientan tratadas injustamente en la universidad… han de ser muchos, o quizá a algunos ni les importe… lo cierto y más importante es: aquí estoy, y para adelante.

1 comentarios:

3rvldU dijo...

Es cierto cuantas personas estudian casi gratis sin merecerlo debido a que no se esfuerzan como lo hacen otras personas, pero siempre el esfuerzo trae sus frutos al final todo tiene su recompensa sigue así! =) me gusto tu publicación. suerte

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