lunes, 19 de diciembre de 2011

TAN PERENNE E INCESANTE

La cadena de cines – UVK – discriminó y actuó racistamente al no dejar pasar a sala a Ricardo Apaza, por tener rasgos y vestimenta andina; hiriendo así la frase que adinerados, gobernantes y esquineros utilizan: “el Perú ya no discrimina a su propia gente”, sabiendo que ésta es un cliché incrédulo y torpemente impuesto por el gobierno. Lo saben aquellos que fueron víctimas de discriminación en lugares miraflorinos y otros similares, así como aquellos que van un poco más allá de lo que se dice y ven lo que realmente es.

El Perú sufre de discriminación racial y cultural, fenómeno que ningún gobierno no ha podido manejar; y por el contrario han aportado aún más a este acto existente entre estratos sociales, organizaciones sindicales, partidos políticos, quienes se supone deben repudiar la discriminación. Además de su silencio permisivo y condescendiente frente a este caso, promueve prejuicios raciales e incluso ningunea este problema social.

Psicológicamente. El ser humano anhela ser reconocido valiosamente por su grupo, entonces surgen dos opciones. La primera es constructiva, dónde el reconocimiento fortalece lazos dentro de un grupo. La segunda es mediocre, se opta por desvalorizar a otros miembros del grupo para que la minoría destaque, obteniendo el reconocimiento, no por mérito, sino por discriminar a individuos con características físicas diferentes. Lamentablemente el Perú ha potencializado la segunda opción.

Lo sucedido en UVK hace un llamado a la reflexión. ¿De qué nos sirve decir que el “Perú andino” está de moda e incitar su uso y comercialización de una ficticia identidad cuando nuestra realidad es otra? Es increíble que a todo foráneo, con acento diferente pero agraciado se le abran todas las puertas, mientras que a tu hermano o “paisano”, no sólo lo mires mal o con rareza sino que hagas todos los intentos por sentirte y verte más que él, frente a ese espejismo de gente que cuida las apariencias y el “buen gusto”. Queda claro que como personas y como país nos falta mejorar, quizá aún ni hayamos empezado.

El respeto y buen trato al cliente es nuestra principal característica, es el marcador que toda empresa inculca. Sin embargo, como trabajadores o simplemente como peruanos, debemos saber que dicho respeto no depende de la ropa que llevas, de tu color de piel o idioma. Se debe reclamar por el trato justo y cordial que no sólo los extranjeros o bien vestidos merecen, sino absolutamente todos.

DE MANO CON LA ÉTICA


La lucha contra la drogadicción, uno de los ocho objetivos mundiales del milenio, trae conjeturas políticas, sociales y demás. Ya que incita, despierta y crea al Narcotráfico, uno de los peores males anti progresivos. En todos los países se ha tratado el tema delicadamente y como una suerte de juego se determina una decisión, legalizarla o no; ya que nadie conoce exactamente las consecuencias.

Respecto a América Latina, muchos especialistas se han manifestado y se han tomado decisiones en varios países. Ahora, el tema de la legalización, está sobre el despacho Peruano. Todas las opiniones eran en contra, hasta que el Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa afirmara “creo que las dictaduras desaparecen, que la democracia va avanzando. Eso empuja a Latinoamérica en buena dirección: democracia política, libertad económica, que es lo que trae progreso. Sin embargo, aún hay muchas rémoras en el camino, grandes problemas no han sido resueltos; no hay otro camino. Es un camino difícil y arriesgado, pero creo que la represión del consumo de droga, conduce a lo que estamos viendo: un crecimiento de su producción”. Creando así un nuevo sector, bravo y compulsivamente agresivo, a favor de la legalización de drogas.

CEDRO - Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas – institución que tiene como objetivo fundamental crear conciencia sobre la cadena producción, tráfico y consumo de drogas sentó su inconformidad contra Vargas Llosa; quien, seguramente, por haber ganado imponente Premio Nobel se “tomo a pecho” lo de andar por las nubes y quiere que todo peruano se sienta como él. Aparentemente, nuestro Nobel, ha descuidado sus libros de historia ya que mencionó a Chile como un modelo de país a seguir. Dejando a un lado las rivalidades clásicas y absurdas entre ambos países y fijándonos exclusivamente en la historia y teorías sociológicas ¿Qué peruano, boliviano, estadounidense desearía tener un país como Chile o vivir en el? Todo país crece, pero con sus propias facultades y sin imitaciones, dentro de sus parámetros y leyes establecidas.

La argumentación no es cerrada, ya que muchos comportamientos prohibidos antiguamente en el Perú, ahora forman parte de nuestro modo de vida. Sin embargo, debemos tomar con “pinzas exclusivas” este tema, ya que tenemos un pasado afectado cruel y sangrientamente por el terrorismo y narcotráfico. ¿Quien ayer mató a tu toda tu familia te dará hoy de comer? Absurdo. Este tema va más allá del orgullo, lleva consigo dignidad y valor para remediar nuestros males a través de otros medios o canales. ¿Por qué correr hacia la cueva cuando llueve en vez de correr a casa o buscar otro camino, quizá más tedioso pero finalmente productivo?

Si el recuerdo y falta de capacidad de nuestras autoridades no están presentes al momento de decidir, deberían entonces considerar valores éticos e informaciones verídicas. Hoy, el 11 % de gente que prueba por primera vez la marihuana tiende a depender de ella, el 30% de consumidores activos desarrolla problemas psíquicos. Y los argumentos que respaldan su uso con fines terapéuticos son muy endebles; estadísticamente solo el 3% de quienes la consumen lo hacen a favor de su salud. En casos reales tenemos a Suecia, Alaska, países que luego de un corto tiempo de legalizar la droga notaron nefastas consecuencias como criminalidad, mafias, violencia, drogodependientes, etc.

Fortalezcamos ese 90% de personas que va contra la legalización de las drogas. El Perú es un país productor y exportador de cocaína y pasta básica; la prioridad es lograr que la gente se aleje de la cadena de producción (cultivo – transporte y venta), propiciando actividades constructivas, por ejemplo: cultivos alternativos en valles cocaleros como el cacao y café. Que nuestro país sea reconocido como el mejor exportador de chocolates, en vez de cocaína. Olvidemos el funesto e increíble comentario de nuestro Nobel, y centrémonos en acciones verídicamente aplicables en nuestro país.

FISICAMENTE LIBRE, MENTALMENTE EN PRISIÓN


“Se encontró cuerpo Ciro Castillo Rojo (estudiante de Igeniería Forestal de la Universidad Agraria de Lima) luego de más de 200 días de desaparecido”, fue la noticia que un 20 de octubre despertó a todo un Perú revuelto en el sentimentalismo y misterio. Iniciándose así una nueva etapa dentro de uno de los casos policiales más sonados últimamente.

Luego de que Rosario Ponce fuera encontrada el 13 de abril en una de las quebradas del Bomboya, se cuestionaron muchas de sus versiones, reacciones, indiferencia y frialdad que la estudiante manifestara durante el transcurso de la investigación. Al confirmarse el hallazgo del cuerpo de Ciro, los medios de comunicación fueron en busca de Rosario para conocer su sentir. Sin embargo las respuestas que la ex enamorada del desaparecido diera no convencieron a muchos, e incluso “la delataron” como principal sospechosa y/o confirmaron su participación en un posible crimen.

Durante la búsqueda; brigadistas, policías, montañistas, entre otros especialistas recorrieron las zonas del Colca con las referencias que Ponce brindaba, entonces ¿fue, Rosario, quien movía o detenía la búsqueda con solo hablar o callar? Es cierto que también existieron otros testigos, sin embargo, las versiones que la ex enamorada diera, tenían mayor peso sin importar las continuas contradicciones. Además de que no asistiera a la citación del Ministerio Público el 3 de mayo, ni a las siguientes.

La reconstrucción de la pérdida (23 de agosto) fue suspendida; motivo: el cansancio que reflejaban los padres de Rosario. Si vamos a los estatutos legales, verificaremos que en una reconstrucción, sea cual fuese la índole, el testigo más importante o presunto homicida está obligado a terminar el protocolo correspondiente, a no ser que presente problemas mentales o físicos que no cooperen a la investigación. En este caso, Rosario cumplía los requisitos para continuar; pero miradas temerosas y conversaciones al oído se complementaron para deducir que Rosario Ponce no diría la verdad ese día ni nunca.

La denuncia que hiciera el 7 de julio, el padre de Ciro Castillo por presunto homicidio contra Rosario Ponce fue “elegantemente rechazada” por un rígido estamento legal que confirma: de no existir el cuerpo, no hay asesinato, por tanto no hay culpable. Citación que teóricamente es justa; pero nos preguntamos ¿dónde queda la habilidad, profesionalismo y sentido humano de nuestras autoridades para entender el sufrimiento de una familia y, simplemente, hacer justicia? Es como si tu padre fuese panadero, pero que a diario solo te sirva un vaso de agua como desayuno. Crueldad aplicada desde el Poder Judicial.

El 14 de octubre, Ponce revela ante psicólogos del Ministerio Público supuestos problemas entre Ciro y sus padres. “Agresividad, golpes, insoportable y droga” fueron las palabras que utilizó para narrar la relación en la familia Castillo Rojo. Inmediatamente, entre lágrimas, salió la familia a desmentir lo manifestado. No con acusaciones contra ella, sino con pruebas verídicas: videos y fotografías, testigos y familiares cercanos. Quedó claro que Rosario trató de desviar la investigación ya que por esos días aparecían más testigos que la hundirían. A pesar de ello, la familia Castillo Rojo continuó, porque para ellos la justicia no es tener a Rosario en la cárcel, sino que quién irrumpió contra la vida de su hijo pagué por ello.

Hoy, la ex enamorada de Ciro, ha demostrado su disponibilidad para seguir dentro del ámbito televisivo. Desfiles en pasarela, insinuar una film internacional, un documental para la National Geographic y quién sabe que más vendrá. En pocos meses terminará su libro; ¿detallará la magnífica y heroica supervivencia que realizó durante nueve días, es esa su principal inspiración? Escribiendo su propio libro, tal y como ella desea que se sepa, así como manejó y maneja a su antojo el caso.

Ciro descansa en paz, mientras que su familia llorará eternamente su muerte. Su ex enamorada, quien se suponía lo amaba, vive un presente y futuro prósperamente asegurado. Aparentemente Rosario ganó y ahora le toca continuar. “Perdida en la montaña, solo me mantuvo viva el amor por mi hijo”, dijo en alguna oportunidad. En este momento ¿será posible que su conciencia y los recuerdos de aquel viaje con Ciro la mantengan viva y libre?